Pole para Leclerc en Spa

Pole para Leclerc en Spa

Charles Leclerc ha logrado su tercera pole en la F1, tras fulminar a toda la competencia en la calificación del Gran Premio de Bélgica, incluido su compañero Sebastian Vettel, al que derribó por una diferencia de 0.748, un verdadero abismo. En las dos anteriores (Bahréin y Austria) el monegasco acarició el triunfo en la carrera hasta las últimas vueltas, por lo que puede estar en la antesala de su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo. El doblete de Ferrari en primera línea así lo indica.

Seb no pudo oponer casi nada al empuje de su joven compañero y en la carrera deberá buscar el adelantamiento en la salida o conformarse con hacer de tapón contra los MercedesHamilton se quedó muy cerca de Vettel, pero a años luz de la pole.

El ídolo local, Max Verstappen, se tuvo que conformar con la quinta plaza, aunque en carrera suele mejorar mucho y la caída de 10 grados en la temperatura que se espera para la prueba (de 28 a 18), podría darle nuevas opciones para remontar en una prueba siempre larga e incierta.

Sainz, casi al fondo, 17º

Carlos Sainz partirá 17º tras una aciaga Q1 en la que una rotura de motor de Giovinazzi, cuando faltaba menos de un minuto para el final, le impidió mejorar su tiempo. Sólo tendrá a Kvyat, Albon y Kubica por detrás de él y toda una parrilla por delante para remontar, aunque ya lo ha hecho en otras ocasiones como en Austria. El más difícil todavía para el español.

Una lástima, porque Sainz ni siquiera pudo aprovechar el mapa bueno de su motor, ya que no lo puso en su primera vuelta para ahorrar y la dio con gomas viejas. Mañana se verá otro McLaren en sus manos, o eso se espera.


Lando Norris, compañero de Sainz, cayó en la Q2, en la duodécima posición, pero gracias a las sanciones de Renault (por ICE igual que Sainz) podrá salir undécimo en parrilla al adelantar a Hulkenberg.

Rotura de Kubica

La calificación se inició con la rotura del motor Mercedes nuevo en el Williams de Robert Kubica. Le sucedió el viernes a Checo Pérez, que salvó la penalización al montar el motor antiguo de Hungría, de la especificación anterior.