Petronas Yamaha, el Plan B de Jorge Lorenzo para 2021

Petronas Yamaha, el Plan B de Jorge Lorenzo para 2021

A pesar de estar a cientos de kilómetros del Red Bull Ring, Jorge Lorenzo está siendo el protagonista más destacado del Gran Premio de Austria desde este pasado jueves. Los rumores que colocaban al mallorquín dentro de un posible trueque por Jack Miller en el PRAMAC Ducati corrieron como la pólvora por el paddock del trazado austriaco, una noticia a la que el propio Miller dio crédito asegurando que «había algo de verdad» en las habladurías que colocaban a Lorenzo en la órbita de Ducati.

Si bien desde Honda y desde el entorno del piloto han asegurado en repetidas ocasiones que Jorge tiene intención de cumplir el contrato que le vincula con HRC hasta finales de 2020, hay otro asunto del que se está empezando a hablar ahora en Austria: ¿qué pasará con Lorenzo a partir de 2021?

Precisamente para dar respuesta a esta pregunta, el mánager del piloto balear, Albert Valera, se encuentra en estos momentos sondeando el terreno para ver qué posibilidades tiene su representado de cambiar de equipo dentro de un año, a ser posible con una moto conocida por Jorge y con la que pueda ir rápido desde el primer test.

Viendo que su adaptación a la Honda RC213V está totalmente estancada, y sabiendo que Lorenzo dejó amigos pero también enemigos dentro de la fábrica de Borgo Panigale -entre estos últimos se incluye su CEO Claudio Domenicali-, todo apunta a que el balear está gestando su regreso a otra marca con la que se coronó campeón del mundo de MotoGP hasta en tres ocasiones.

Según adelanta Motorsport.com, el mánager del #99 se ha reunido con los representantes del Petronas Yamaha SRT para conocer sus planes más allá de 2020, confiando en que Fabio Quartararo ascienda al equipo de fábrica en 2021 en sustitución de Valentino Rossi, dejando así un asiento libre en el equipo satélite de Yamaha. Preguntado a este respecto, un cauteloso Valera ha respondido que «yo lo que hago es preparar el terreno y eso me lleva a llamar a todas las puertas posibles», sin afirmar o desmentir esta negociación con Petronas.

Hace ahora poco más de un año, Jorge Lorenzo ya estuvo cerca de fichar por la estructura malasia cuando todavía se estaba gestando el proyecto. De hecho, según afirmó hace unos días el dueño del equipo, Razlan Razali, el piloto español aceptó la oferta del Repsol Honda antes de que ellos tuvieran la oportunidad de sentarse a la mesa con Jorge para exponerle su proyecto y ofrecerle una de sus M1 satélite con material de fábrica.

«Lorenzo se creía que construíamos este equipo para él», dijo Razali en declaraciones al Diario MARCA. «Cuando hubo rumores sobre él, no habíamos tenido una sola conversación con su mánager (Albert Valera) oficialmente. Nosotros oímos la historia y la dejamos correr porque en ese momento no podíamos confirmar que íbamos a MotoGP. No podíamos decir nada. Ellos crearon la historia hasta Assen», comenta el dueño del equipo Petronas.

Ahora, sin embargo, la situación es radicalmente distinta para Lorenzo. El piloto español atraviesa su peor racha histórica en MotoGP, condicionado por las lesiones y por una motocicleta, la RC213V, que está en las antípodas respecto al estilo fluido del que siempre presume Jorge. Volver a Yamaha, a los mandos de una moto que él conoce y que estuvo desarrollando durante nueve temporadas para adaptarla a sus necesidades, puede ser el último salvoconducto para un piloto que cumplirá 33 años la próxima temporada.

Lorenzo no se puede permitir más años de aprendizaje en MotoGP, y aunque la idea de correr para un equipo satélite no es de su agrado, verse sobre una Yamaha con el apoyo de Iwata y una moto idéntica a las oficiales del equipo Monster podría ayudarle a olvidar estos últimos años de naufragio en la categoría reina.