Multa económica para los pilotos que rompan motores de Moto2 por sobre-régimen

Multa económica para los pilotos que rompan motores de Moto2 por sobre-régimen

Romper un motor Triumph Moto2 por exceso de sobre-régimen supondrá a partir de ahora una penalización económica para el piloto y el equipo culpables de la rotura. Durante el último Gran Premio de la República Checa los equipos de la categoría intermedia mantuvieron una reunión con Dorna y con Triumph para determinar en qué régimen pueden moverse los pilotos de Moto2 a la hora de exceder el límite de giro del nuevo propulsor tricilíndrico de la marca británica, estableciendo además una tabla de sanciones económicas en función de los daños producidos que puede ascender hasta los 9.000 euros.

Cada equipo del Mundial de Moto2 desembolsa 20.000 euros por piloto al inicio de la temporada. Este coste cubre el mantenimiento de los motores Triumph por parte de la empresa española ExternPro -con sede en Motorland Aragón-, que cada tres carreras (1.500 kms. aproximadamente) desmonta por completo cada motor para renovar sus elementos internos. El resto de costes los asume directamente Dorna.

Coincidiendo con cada ciclo de renovación de motores (tres carreras), Dorna sortea los propulsores entre los equipos de Moto2, todos ellos convenientemente sellados para que los mecánicos no pueden modificar sus elementos internos. De ahora en adelante, si un piloto rompe un motor dentro de este ciclo de tres carreras por culpa de un exceso de régimen de giro, su equipo deberá abonar parte de su reparación.

«Hemos definido algunos parámetros para que los pilotos sepan en qué régimen deben mantenerse al subir de marcha», dijo Danny Aldridge, responsable técnico de MotoGP, a Speedweek.com. «Si no se siguen estos parámetros y tenemos que sacar otro motor de la asignación, no podemos controlar el gasto. Tendremos que cambiar las piezas dañadas y suministrarle un motor antes de lo previsto. Estos costes se los pasamos a los equipos».

kalex moto2

Algunas estructuras de Moto2 no están conformes con esta nueva política, calificando de castigo estos ‘costes compartidos’ a los que se refiere Aldridge. A este respecto, el británico explica que «no se trata de un castigo, se trata de compartir los costes en el caso de que no se sigan las directrices de Triumph. En el futuro, no se permitirá a ningún piloto exceder estos límites cuando bajen de marcha», apunta el máximo responsable técnico del mundial.

En opinión de Danny Aldridge, «los límites que hay establecidos son generosos. Trabajamos muy de cerca con los equipos de Moto2 en este aspecto, y hemos encontrado esta solución junto a ellos», apostilla el directivo de Dorna y jefe técnico de MotoGP. 

Jochen Kiefer, dueño del Kiefer Racing Team, recuerda que esta política de compartir gastos en caso de romper un motor de Moto2 ya se impuso en la época Honda: «También había gastos compartidos cuando corriamos con Honda. Una vez lo tuvimos que pagar, en 2012, con Max Neukirchner si no recuerdo mal. Hay que limitar el sobre-régimen, de otro modo se rompen demasiados motores».