¿Cómo viven los pilotos el confinamiento por coronavirus?

¿Cómo viven los pilotos el confinamiento por coronavirus?

España, como otros países, vive un período de confinamiento por la expansión del coronavirus en el que las autoridades recomiendan no salir de casa salvo en puntuales excepciones. ¿Cómo afecta esto a los pilotos profesionales?

Como cualquier otro deportista de élite, los pilotos deben mantener una dieta a rajatabla, más una exigente preparación física y por supuesto, horas de práctica de conducción. Pero, ¿cómo pueden hacerlo sin salir de sus casas?

David Vidales –subcampeón del mundo de karting–, Sebastián Fernández –piloto de Fórmula 3– y Kilian Meyer –subcampeón de la F4 Española– nos han desvelado cómo palian con la actual situación de cuarentena.

LA ALIMENTACIÓN

La psicosis general ha provocado que veamos en redes sociales imágenes de supermercados vacíos o donde ciertos productos se acaban rápidamente. ¿Afecta esto a las dietas de los pilotos? 

«Esta situación ya la viví hace unos días porque vivo en Italia», nos explica un Vidales que ha vivido el coronavirus en dos países diferentes en las últimas semanas. «Cuando anunciaron las medidas, la gente fue a comprar compasivamente a los supermercados, pero como van reponiendo todo, yo siempre me he quedado en casa y no he tenido dificultad para encontrar alimentos. Ni aquí ni en Italia he tenido que variar la dieta», ha asegurado. 

El mismo caso ha vivido un Meyer que no ha notado diferencia en relación a pasadas semanas: «No he tenido muchas problemas en cuanto a encontrar alimentos, aunque sí he tenido que alternar un poco la dieta. En ese sentido no se está notando mucho». 

Para Fernández, por otro lado, la mayor demanda de ciertos productos no ha afectado a su dieta, dado que el hispano-venezolano indica que no busca alimentos espacialmente complejos: «Siempre como sano, y bastante simple. No he tenido inconvenientes con ello, porque no me complico en cuanto a la comida».

LA PREPARACIÓN FÍSICA

Salir a correr a la calle o ir a un gimnasio obviamente no son opciones ante la actual situación global, así que no queda más remedio que los pilotos tengan que entrenar en su propia casa, donde el trabajo de levantamiento de peso o gimnasio es especialmente complejo. 

«En casa se pueden hacer cosas pero no es lo mismo que ir al gimnasio o ir a correr. Hay que hacer cosas se cardio o ejercicios isométricos. Salto a la comba, por ejemplo. Pesas en casa no tengo yo, así que esa parte está difícil», ha afirmado Meyer. 

Fernández no cree que el confinamiento vaya a frenar especialmente su entrenamiento físico, pues la parte de levantamiento de peso de gimnasio no es tan importante para el piloto, así como otros aspectos físicos que sí puede entrenar dentro de casa. 

«Entreno seis veces por semana, y me gusta hacer deporte al aire libre, pero. en mi casa tengo equipo para entrenar con mi propio peso y alguna máquina de cardio. En casa sigo un entrenamiento diferente, pero en general no me centro especialmente a levantar peso, porque no favorece tanto al piloto como otras cosas como equilibrio, reflejos o control del propio cuerpo», ha explicado. 

En el caso de Vidales, la situación es parecida y el leonés bromea con buscar algunos objetos para simular pesas en los próximos días, como una garrafa de agua. 

«No se puede perder la forma física y está claro que ahora está complicado. De pesas no puedo hacer casi nada. Estoy empezando con TRX y me he puesto un rodillo en la bicicleta y también hago cosas de resistencia y cardio con cintas. Lo que me falta es un entrenamiento de fuerza de gimnasio. Cada día entreno cuatro o cinco horas. Estoy buscando alguna garrafa para levantar peso».

EL ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO

El problema principal que pueden tener los pilotos en relación a otros deportistas, es que a menos que tengan un circuito de karts en el jardín de su casa, no hay forma de que puedan realizar entrenamiento específico. Es decir, pilotar. En este caso, lo único parecido a ello es usar simuladores virtuales de carreras, en ordenador o consolas. 

Para Fernández, los simuladores no profesionales sirven para no perder ritmo más que para entrenar estrictamente hablando: «En casa tengo un pequeño simulador como el que puede tener cualquiera. Ahí puedes pilotar y sirve más que nada para perder el ritmo, pero no hay mucho que hacer en este aspecto». 

Meyer, por su lado, cree que los simuladores son útiles para aprenderse los circuitos o las referencias, aunque en su caso solo puede jugar a la consola con un mando y no un volante, por lo cual las sensaciones de pilotaje no podrían contar como entrenamiento en sí. 

«Tengo una consola, pero solo puedo jugar con el mando, así que no me sirve de mucho. Sí me sirve para aprenderme circuitos y las trazadas, o para aprender dónde frenar. Siempre ayuda conducir, aunque sea virtualmente. Me gusta llegar al circuito y ser rápido desde los primeros intentos, así que me gusta aprenderme los circuitos en el simulador». 

Por último, Vidales tiene una opinión contraria al uso de videojuegos o simuladores de carrera, porque tienen poco que ver con los simuladores profesionales, que asimismo tienen poco que ver con la realidad. 

«Yo no tengo ni simulador ni consola. Creo que en Italia tengo la Play Station 3 y un Gran Turismo de hace diez años. Personalmente creo que una Play o un simulador de verdad son completamente diferentes. Pero el simulador tiene poco que ver con la realidad, yo soy poco partidario de usarlos más allá de para conocer circuitos, porque te puede llevar a coger malas manías», ha finalizado.